Aprende a manejar tu estrés.

El proceso de la creatividad es inherente al ser humano, o sea, lo tenemos en nuestro ADN.  Somos exploradores, conquistadores,  investigadores y creativos por nacimiento. Lo que sucede es que nos han enseñado a lo largo de nuestras vidas a bloquear nuestra naturaleza, el sistema educativo nos ha fallado  y no favorece que emerja nuestra creatividad, lo que trae como resultado que en el proceso de crecimiento, pocos optemos por una postura positiva y muchos por una actitud negativa.

El crecimiento de todo ser humano está en salir de su zona de confort, pero este proceso nos  crea incertidumbre, miedos, angustias y otras sensaciones desagradables  que  por consecuencia nos generan estrés.

El estrés puede ser bueno o malo, en función de cómo lo manejes. La clave mental para estar en uno u otro lado  es tu actitud.

Existe lo que se denomina el Eustrés: una forma de estrés que cuando se activa incrementa inmediatamente el nivel de adrenalina. Este es el estrés bueno, pues no mata las neuronas. Es el que sucede cuando te caes y vuelves a levantarte para seguir adelante. Es el estrés que surge cuando por ejemplo te encuentras frente a  un nuevo reto laboral, o el inicio de un proyecto que siempre has anhelado hacer, y la clave está en asumir este nuevo reto con fe y confianza en ti, en tus posibilidades, estar convencido de que puedes y saldrás victorioso. Significa que cuando este nuevo reto se materialice habrá cambios positivos en tu vida y, cuando esto sucede, tu cerebro se está reinventando y creciendo. En Eustrés te encuentras en una zona llamada de crecimiento o estiramiento.

Pero existe también el estrés malo o Distrés que, a diferencia del estrés bueno, hace que suban drásticamente los niveles de cortisol, lo que incide en la muerte de tus neuronas. Por lo que en Distrés te encuentras en una zona de hundimiento.

El estrés negativo o malo ocurre cuando no tienes fe ni confianza en ti, sin saber que todo está en tu mente; es cuando tiras la toalla y lo haces, no porque no puedas, sino porque no crees en ti, porque tu mente te hace creer que no vas a lograrlo.

Así que toma nota y mejora tu actitud ante la vida. Debes tener siempre confianza en ti y en lo que eres capaz de lograr y te sorprenderás. Borra el “no puedo” de tu vida y sé consciente de que siempre cuando hay cambios habrá un proceso de tensión, pero que puedes manejarlo de manera que sea favorable para tu salud. Rompe esquemas.

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