“La cura está en ti”

Hipócrates, Padre de la medicina, desde una visión humanística y humilde, decía a sus discípulos que no olvidaran que quien verdaderamente cura las enfermedades es nuestro organismo, y se refería sin duda alguna a esa máquina perfecta que es el cuerpo humano.

Según estudios realizados en la Universidad de Harvard,  pionera en el estudio de estos temas, entre el 60 y 80 % de las enfermedades tienen relación directa con el mundo emocional, y es que la mayoría de nosotros nos olvidamos de los recursos que tenemos como seres humanos y que nos brinda nuestro organismo.

Muchas veces no nos percatamos sobre nuestro modo de pensar o proceder a lo largo de nuestra vida,  y lo interesante es que, en la mayoría de los casos, necesitamos que alguien nos haga la observación para darnos cuenta que estamos haciendo algo incorrectamente. Lo significativo en ello es que solamente una vez que reconozcas el error es que comenzará el proceso de  transformación en ti. Es así de sencillo: no puedes cambiar cosas en tu vida si no las ves. Y es que tu estado de ánimo y proceder influyen notablemente en tu salud y calidad de vida.

Por citar un ejemplo: cuando nos sentimos tensos, asustados, preocupados, deprimidos  y no aceptados, el sistema de alarma del organismo genera un daño en los sistemas u órganos de nuestro cuerpo y, en especial, en nuestro  sistema digestivo; y te preguntarás ¿qué tiene que ver el tubo digestivo con mi estado de ánimo?, pues, resulta que uno de los factores más importantes para regenerar el tejido cerebral, para tener buena memoria y aprender más rápido, se llama BDNF, quien interviene igualmente en la regeneración de todo el tejido celular de nuestro organismo. Una de las fuentes más importante de BDNF es el tubo digestivo, donde también se genera el 90 % de la hormona que te hace sentir bien, feliz y calmado: la SEROTONINA, pero además, es en el sistema digestivo  donde se controla el 80% de tu función inmune.

Por otra parte, por medio de la homeostasis, que es el mecanismo que permite que los 60 trillones de células de nuestro  cuerpo funcionen bien, se regeneren, que no envejezcan más rápido de lo normal, que mantengan una comunicación armónica entre sí, se garantiza que cuando nos sentimos capaces, reconocidos, queridos, aceptados,  y amados, todas nuestras células lo noten y den paso a una serie de cambios positivos en tu cuerpo que benefician 100% tu salud y alargan tu tiempo de vida.

Entonces este es nuestro consejo: aprende a vivir más sano, a conocerte, a dejar a un lado los sentimientos de culpa o echarle la culpa al prójimo, sé empático, sé más proactivo. Entiende que el bienestar pleno se encuentra en el crecimiento personal y que la verdadera magia del crecimiento del ser humano es cuando abraza el cambio, la aventura, cuando ve en la incertidumbre una oportunidad, cuando se ocupa y preocupa de su crecimiento interior y cuando en su vida es una prioridad añadir valor a la vida de los demás.

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